Un amigo es arriesgar con alguien a tu lado.

Que a lo largo de tu vida muchas personas te van a fallar, muchos te la clavarán cuando menos te lo esperes. Pero siempre habrá al menos una persona que siempre estará ahí, para levantarte o llorar contigo si es necesario. Y es esa persona a la que realmente podrás llamar amigo. El problema es que hoy en día se le llama amigo al primero que pasa y no. Un amigo es confianza ciega, es esa persona que no importa cual sea tu miedo que siempre va a estar ahí, una persona por la cual cerrar los ojos y saltar porque sabes que él estará ahí. Un amigo es para siempre. Un amigo es ese que va a compartir las alegrías pero que en las lágrimas no se dará media vuelta y se irá por donde ha venido. Un amigo es aquél que nunca te dará la espalda, que siempre estará ahí y que no importa que entren personas nuevas en su vida, que siempre tendrá un hueco para ti. Todo el mundo se merece un amigo, pero no todo el mundo sabe serlo. En una amistad hay que recibir, pero también tienes que dar. 


Ya en lo personal, muchas veces me equivocaré con las personas, consideraré amigo a aquél que no será más que un simple conocido o si me apuras un colega. Y muchos me han fallado, personas a las que he querido me han dejado a la primera de cambio, quedándome totalmente sola por darlo todo por una persona que no daría nada por mi. Y eso duele. Y lo peor de todo, es que he luchado por personas a las que no les ha importado perderme, que han encontrado algo mejor que yo en una pareja o en otro 'amigo'. Rendirse será de cobardes, pero llega un momento en el que uno ya no tiene nada más que sacar por alguien y se rinde. Y yo me he quedado sin fuerzas para seguir luchando.

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